El regalo del Grinch

  1. Ahora que llegan las fechas navideñas, en las que las familias le piden a papá noel y a los reyes regalos para los más pequeños, habría que tener en cuenta los perjudiciales que pueden resultar algunos artículos como los siguientes:

Tacatá: es un artículo negativo para cualquier niño en su desarrollo, puesto que no favorece la marcha del bebé, sino que la retrasa.
No propicia el gateo, acción realmente importante y llena de ventajas para el peque. El gateo afianza las articulaciones, mejora la coordinación óculo- manual, favorece su musculatura, está relacionado con los procesos de lecto-escritura, ayuda al niño a explorar, conocer su entorno y descubrir su cuerpo.
El tacatá hace que el bebé mantenga una postura inadecuada, que favorece la luxación de las caderas, es decir su apertura, ya que el niño mantiene sus piernas separadas constantemente, como si montara a caballo.
Propicia la posición en puntillas de los pies, ya que la mayoría de los niños lo emplean antes de llegar al suelo con toda la planta, y en un momento aún inmaduro posturalmente, en el que no estiran la pierna y apoyan con la totalidad del pie. Una vez colocados en sus puntas, se impulsan en esta posición para poder avanzar.
Los niños no aprenden la correcta acción de la marcha, ya que con el tacatá se impulsan para avanzar, y se frenan con los pies o al chocar con algo, acciones que en la marcha no se dan.
Favorece una musculatura inadecuada en los gemelos, ya que se ejercitan y estimulan demasiado y por el contrario los muslos no lo hacen, por lo que hay una descompensación notoria.
El equilibrio del niño se ve perjudicado, ya que al dejar su peso sobre el tacatá, no aprende a compensarlo y equilibrarlo.
Es considerado como elemento muy peligroso en muchos países e incluso en algunos está prohibida su venta, ya que el riesgo de caídas y traumatismos es muy elevado, según estudios realizados por médicos y hospitales.
Lo mejor que le podemos dar a nuestro niños es mucho suelo, actividad y juego sobre una manta de juegos o sobre una alfombra, donde estén protegidos del frío y los golpes y puedan explorar a través de su cuerpo. Esta actividad sí que favorece la musculatura, aunque implica más colaboración y vigilancia por parte de los padres, ya que el peque no está atado a un lugar sino que explora con su cuerpo.

Los juegos en el suelo ayudan a fomentar el volteo, la reptación,el gateo, el juego interactivo, la atención, el descubrimiento, la sedestación y por supuesto, la marcha autónoma.
Es realmente necesario lo minimiza en la medida de lo posible el uso de los parques o cunas con barrotes, y dejar más a los peques descubrir y conocer lo que pueden o no hacer desde pequeños, sin necesidad de estar encerrados o contenidos en materiales como estos.

Saltadores: del tipo de los que se coloca en el marco de las puertas. Se trata de un arnés donde se coloca al niño y dos cuerdas que se agarran al marco de la puerta a través de unas sujeciones.

Sus contraindicaciones son exactamente las mismas que en el uso del tacatá.
A pesar de que los fabricantes nos lo ofrezcan como un elemento que fortalece la musculatura de los miembros inferiores en el niño, este elemento favorece la sobreestimulación de los gemelos y la posición en puntas de los pies, algo que no ayuda al niño a caminar en absoluto, como antes hemos comentado.

Los columpios en posición de sentado y con buen agarre pueden ser una buena alternativa, ya que estos saltadores no sujetan al niño hasta el muslo y la rodilla, sino que solo le agarran del culete, haciendo que cuelgue y se fomenten las malas posturas.

Insisto, el suelo es muy importante, despues podemos fomentar la marcha, cuando el niño muestre interés por ella, ofreciendo andadores de empujar o correpasillos, que sí que ayudan a ganar estabilidad, coordinación, equilibrio y autonomía en el movimiento. Estos elementos deben usarse siempre con supervisión y acompañamiento del adulto, comprobando que la postura es siempre adecuada y que no hay riesgos de caída, golpes o traumatismos.

Correas o arneses para niños (o incluso caminar cogido de ambas manos): estos elementos se ofertan como ayudas para comenzar a caminar.
Pero NO ayudan por los siguientes motivos: Favorecen que los hombros del niño tiren hacia adelante y esto les haga perder su equilibrio y estabilidad, encontrándose su tronco por delante de sus pies, por lo que si le soltáramos se caería. Lo cual nos demuestra que no está favoreciendo una postura adecuada para una correcta marcha autónoma.
El adulto ejerce fuerza y compensa y equilibra al niño, haciendo este ejercicio por él, algo que debe aprender el peque por sí mismo.
El aprendizaje de caer y levantarse ayuda al niño a crecer y adquirir herramientas para desenvolverse en el entorno y en sus nuevos conocimientos.
El niño debe aprender a dar la mano al adulto para ir a la calle o cuando se lo soliciten, en lugar de ir agarrado sin más opciones. De este modo adquirirá un aprendizaje generalizado, y comprenderá que debe ir de su mano para caminar por seguridad, en lugar de atado.

Las alternativas a esta conducta pueden ser: caminar de una sola mano, bajando nuestra mano a su altura, ofreciéndole así seguridad y estabilidad. Colocar objetos y muebles a su altura, para que se apoye y camine agarrado a ellos, utilizándolos como apoyo y seguridad.
Espero les sirva de ayuda esta información.

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